Vacío efectivo

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Son amplios los perjuicios que causa el técnico a los sistemas cuando no conoce los procesos adecuados para hacer vacío a una unidad; pero aún son más los que provoca en su bolsillo al tener que regresar al sitio para expedir garantías a los clientes inconformes. Por ello, es indispensable replantear las prácticas hechas en campo y mejorarlas.

Medición de vacío

Por Ricardo Oropeza

Muchos de los técnicos no conocen a ciencia cierta la cantidad de daños que se le provocan a un equipo al no efectuar un vacío adecuado. Aunado a esto, no tiene la conciencia de las fallas potenciales que se producen después de la puesta en marcha, a pesar de que todo esto repercute en sus intereses laborales, pues las malas prácticas hacen que regrese por una o varias llamadas de garantía por parte del cliente, que en los casos más graves demandan el cambio del compresor.

Entre los procesos identificados como preocupantes se encuentran:

  • La realización del vacío valiéndose de otro compresor de refrigeración diseñado para bombear gas
  • Utilización del mismo compresor de refrigeración del sistema para efectuar la práctica
  • El personal no cuenta con el equipo de medición correcto para poder saber si se está en el camino correcto.

Lo anterior produce:

  1. Incremento de temperatura en el lado de alta presión del sistema
  2. Calentamiento fuera de lo normal en la válvula de descargas
  3. Formación de sólidos orgánicos que ocasionarán fallas en el compresor

Procesos certeros
Con la intención de fomentar las buenas prácticas, hay que centrarse en difundir los parámetros por seguir para realizar un vacío adecuado en los sistemas, dejando en claro que el profesional, siempre al iniciar sus tareas en campo, deberá tener presente que:

  • El refrigerante R410A opera con presiones más altas que el R22
  • El contacto de refrigerante líquido con la piel o los ojos puede causar quemaduras graves
  • Por su integridad deberá utilizar equipo de seguridad, como lentes, vestimenta con manga larga y guantes

Primordial
Una vez planteado lo anterior, es necesario especificar el equipo más importante en este proceso: la bomba de vacío, la cual se encarga de disminuir la presión interna de un sistema de refrigeración, hasta que la humedad se convierte en vapor. Cuando se vaporiza, la bomba la evacua; esto contribuye a deshidratar el sistema. La mayoría de los técnicos intentan alcanzar entre 250 micrones para aceites POE y 500 para equipos de aceite mineral. Un manómetro o vacuómetro electrónico son los únicos métodos para controlar el progreso de evacuación. El manómetro ofrece lecturas, aproximadas, en pulgadas de mercurio. Sólo el vacuómetro electrónico es lo suficientemente preciso para mostrar cuándo se llega al valor que se desea en micrones.

Cómo una pequeña gota puede afectar sus ingresos
•   Una pequeña gota de humedad puede arruinar sus ingresos y su reputación. Durante el arranque del nuevo sistema, se quitan los tapones protectores admitiendo humedad y aire en los elementos del sistema.

•   Si el aire que no se encuentra condensado permanece en el sistema, se acumula en el lado alto, lo que reduce la eficiencia del sistema. Esto provoca una subida de la presión en la carga de agua, la válvula de expansión y los tubos, e impide una refrigeración adecuada. Por último, la humedad y el aire pueden generar ácidos y lodo que seguramente provocarán averías.

Herramientas adicionales
Manómetro
•   Este producto debe ser específico para R410A; no se deben utilizar los convencionales debido a las altas variaciones de presión
•   El manómetro de alta presión debe tener un rango de 0 a 800 psi
•   La versión de baja presión deberá contar con un rango de 30 in de Hg de vacío a 250 psi
•   La manguera debe tener un parámetro de trabajo de 800 psi y un punto de ruptura de 4 mil psi para evitar una ruptura peligrosa en las mangueras

Vacuómetro
•   Al momento de realizar vacío debe alcanzar 250 micrones. Para medirlo, será necesario contar con un vacuómetro digital o analógico

Detector de fugas electrónico
•   El especialista deberá contar con un detector de fugas electrónico para inspeccionar las uniones flare del sistema

Adaptador ¼ macho a ½ hembra
•   El conector de servicio en el puerto de succión  de la unidad condensadora es de ½”. Esto significa que el conector del manómetro no podrá conectarse directamente a la unidad  y será indispensable este aditamento para poder realizar un vacío y medir presiones de operación en las unidades con refrigerante R410A

Consejos sobre el vacío para mejorar el rendimiento
1. Conecte el adaptador directamente en el puerto de servicio en el lado de succión de la unidad condensadora.

Nota: Al no contar con este adaptador, el profesional quedará imposibilitado para realizar el vacío a ciertas unidades. Asimismo, le será imposible inspeccionar las presiones de operación final.

2. Utilizar las mangueras lo más cortas posibles para conseguir la mayor velocidad de evacuación; las mangueras largas demoran el proceso.

Nota: No maneje las mismas mangueras utilizadas con equipos de R22; podría contaminar el sistema.

3. Realice el vacío tanto por el lado de líquido, como en la sección (en equipos de dos toneladas) al mismo tiempo para acelerar la evacuación; realice un vacío de 250 micrones medidos con un vacuómetro.
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