Lubricantes: puntos clave

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El aceite es una de las partes fundamentales de los sistemas de refrigeración, sin embargo, a menudo se presta poca atención a las especificaciones de su uso, lo que ocasiona deficiencias en el servicio de mantenimiento

Ámbar Herrera / Fotografías: Cero Grados Celsius

Fotografía superior: Francisco Cervantes, Rodolfo Martínez, Roberto Gómez, Eduardo Martínez y Adrián Martínez

La conferencia del ingeniero Roberto Gómez, asesor técnico de Acemire, puso bajo la lupa algunos de los puntos clave sobre el manejo de lubricantes, desde las técnicas efectivas para identificarlos en campo, hasta la elección adecuada para cada aplicación, incluyendo el retrofit.

El ingeniero señaló que el uso inadecuado de lubricantes es una de las tres principales fallas de los compresores en los sistemas, porque cuando hay una fuga de refrigerante, los trabajadores cargan el gas que se perdió, pero no reponen el aceite; posteriormente, el compresor se atora por falta de lubricación.

En opinión del experto, aunque los aceites no han tenido cambios tan drásticos en su composición, a diferencia de los gases, su manejo sí se ha vuelto cada vez más complejo, pues ahora, para realizar el cambio de aceite, se deben tomar en cuenta varias cuestiones como el tipo de aplicación o la mezcla del refrigerante que emplea el equipo.

Seguridad y buenas prácticas
El ponente recordó la importancia de mantener la seguridad y las buenas prácticas en cada trabajo. En el caso de los cambios de carga de lubricante se debe contar con una bomba de aceite, bloquear las fuentes de energía eléctrica y usar marcas registradas aprobadas por las normas oficiales, contar con la vestimenta adecuada, así como realizar las tareas en cuadrillas de dos para tener un mayor apoyo. Otras recomendaciones son:

  • Usar envases originales
  • No mezclar la viscosidad de los aceites
  • Evitar que el lubricante tenga contacto con la humedad
  • Cambiar el aceite en el tiempo indicado
  • Emplear el lubricante adecuado para cada refrigerante
  • No deshacerse del lubricante en las coladeras

Tabla 1. Familias de lubricantes

Tipos de lubricantes y aplicaciones
Existen dos familias de lubricantes, la primera está formada a base de hidrocarburos y su uso es para refrigerantes clorofluorocarbonos (CFC), hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y algunos hidroflourocarbonos (HFC). Se les conoce como lubricantes de origen mineral sintético porque pasan por un proceso de refinación y, en el caso del hidrorrefinado, se le añade un proceso de hidrogenación. La segunda familia está formada por lubricantes a base de hidrocarburos con oxígeno y es para refrigerantes ecológicos, hidrofluorocarbonos (HFC) e hidrofluorolefinas (HFO).

El experto mencionó que la elección del lubricante para los sistemas de refrigeración depende de muchos aspectos, uno de ellos es si corresponde a una la aplicación de baja o media temperatura, ya que si se expone un aceite mineral a más de 30 °C se forman grumos que a la larga taparán el sistema. También se debe considerar el tipo de equipo; por ejemplo, el aceite hidrorrefinado tiene la propiedad de no miscibilidad y sólo se usa en equipos con amoniaco, ya que por la magnitud de los mismos es conveniente que el aceite no se mezcle con el refrigerante.

En el caso del retrofit, Gómez explicó que se debe buscar el lubricante que mejor se mezcle con el refrigerante en cuestión, esto tiene que ver con el principio de miscibilidad, que se debe a la polaridad y electronegatividad de cada elemento; con base en estos valores se recomienda el más adecuado para realizar el proceso. Además, dijo que el poliolester es el más utilizado porque soporta altas temperaturas, además de ser uno de los más económicos y de mayor compatibilidad, miscibilidad y electronegatividad.

El ponente Roberto Gómez de Acemire

Pruebas en campo
Durante la conferencia se mostraron los cuatro tipos de métodos que existen para determinar en campo el tipo de lubricante que tiene un determinado sistema de refrigeración, estos son:

  • Refracción
  • Ignición
  • Densidad
  • Solubilidad

De acuerdo con Gómez, el método de refracción es el mejor, pero también el más costoso, pues requiere de un refractómetro. Este consiste en hacer pasar la luz por el líquido y comparar los valores de refracción de la luz, ya que los lubricantes que contienen oxígeno desvían más la luz, de esta manera es posible saber cómo está conformada su base. El segundo método consiste en exponer los lubricantes a temperaturas mayores de 300 °C, para observar el color de los residuos de carbón y determinar su base. En el tercer método se deduce el tipo de lubricante gracias a los valores de densidad que posee cada uno, de acuerdo con su composición. En tanto, en el último se descubre a qué familia pertenece el aceite al comprobar su grado de solubilidad con el metanol, cuya molécula contiene oxígeno, por lo que repele a los lubricantes de la familia uno (HC) y se mezcla bien con los de la familia dos (HC+O), formados por hidrocarburos y oxígeno. Aparte de estas técnicas existen otras pruebas de laboratorio más complejas para conocer el tipo de lubricante con el que se trabaja.

Al final de la capacitación se hizo entrega de los certificados correspondientes al ponente y al distribuidor autorizado, que en esta ocasión fue Refrigeración y Aire Acondicionado del Bajío de Grupo Refrigerantes. El gerente general de la empresa, Eduardo Martínez, dice en entrevista para Cero Grados Celsius que el tema expuesto fue un acierto pues “siempre se habla de componentes como válvulas de expansión o refrigerantes y al aceite lo dejan de lado, pero es primordial saber que es una parte importante del sistema de refrigeración”. De igual modo, uno de los asistentes, Daniel Gómez, supervisor de ingeniería del mantenimiento de la empresa Fycsa, expresa que “el lubricante es esencial en los sistemas de refrigeración, así como conocer qué tipo debe llevar cada sistema dependiendo del refrigerante y los compresores”.

Por su parte, Francisco Cervantes, gerente general de Acemire de México, reafirma la importancia de que asociaciones como ANDIRA apoyen la capacitación de los técnicos. “Para nosotros es vital capacitar a quienes están a diario atendiendo los problemas de refrigeración y conocer sus necesidades”.

Esta capacitación sobre lubricantes arrojó luz sobre uno de los temas más desatendidos y que sin duda los trabajadores del sector deben conocer a fondo, pues como mencionó el expositor, la tendencia en la industria es “cambiar a gases que contaminen menos la capa de ozono, como el CO2, amoniaco, hidrocarburos y HFO”, esto implica una mayor complejidad en los equipos y procesos de trabajo, así como el desarrollo de nuevos lubricantes que se adapten a ellos.