Focos de contaminación

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Los sistemas de climatización son lugares perfectos para anidar polvo, insectos, basura y microorganismos que si no se eliminan a tiempo, pueden causar desde fallas en el equipo hasta enfermedad en los ocupantes del lugar

Redacción

El moho es una especie de hongo de tamaño muy pequeño que se forma fácilmente en lugares poco aseados; por ejemplo, un sistema de aire acondicionado al cual no se le otorga un mantenimiento constante y adecuado. Cuando estos hongos atacan a los equipos, es probable que dejen de enfriar correctamente y habrá que darle un servicio de limpieza profundo, pues el moho se reproduce con gran rapidez y se puede diseminar por todo el ambiente de una casa o edificio a través de sus esporas.

Existen muchos productos disponibles para la limpieza de moho, pero, según la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), ninguno está diseñado para usarse en dispositivos de climatización. Por ello, sólo las personas capacitadas pueden eliminar el moho de los aparatos, con éxito y de manera completa.

Cómo eliminarlo  
Según los especialistas, los técnicos deben contar con un correcto programa de mantenimiento de los equipos de aire acondicionado y una correcta limpieza de los filtros de todas las unidades y del sistema en general.

Como es casi imposible distinguir las especies de moho nocivas de las benignas, se debe eliminar de inmediato cualquier tipo de hongo. La EPA señala las siguientes recomendaciones:

  • Es importante secar los lugares y objetos dañados por el agua en las siguientes 24 a 48 horas con el fin de evitar que el moho crezca
  • Reparar goteras en los ductos u otros problemas de agua en cuanto sea posible; secar completamente todos los artículos
  • Frotar el moho para sacarlo de las superficies duras con el uso de detergente y agua, y secar completamente dichas superficies
  • Evitar exponer a otras personas (que no están realizando la limpieza) al moho
  • No se deben pintar las superficies que tengan moho
  • Evitar la inhalación del moho o sus esporas (se puede utilizar un respirador o mascarilla especial). Para que sea eficaz, el respirador o la mascarilla debe ajustarse bien y seguir sus instrucciones de uso
  • Nunca se deben mezclar soluciones limpiadoras con otro producto que contenga amoniacos, ya que pueden producirse emanaciones toxicas
  • Si aún no existe ningún rastro de moho en los equipos, su aparición se puede prevenir mediante el control de la humedad interior

Los biocidas
Son sustancias capaces de destruir organismos vivientes. No se recomienda el uso de un biocida o sustancias químicas que destruyan organismos como práctica usual durante la limpieza de moho; no obstante, es posible que en ciertos casos su uso sea necesario (por ejemplo, cuando se hallan presentes individuos inmunocomprometidos). En la mayoría de los casos, no es posible o deseable esterilizar una zona, lo que provocará que permanezca un nivel de fondo de esporas. Estas esporas no crecerán si se resuelve el problema de la humedad. Si opta por utilizar desinfectantes o biocidas, debe siempre ventilar el área y extraer el aire.

Equipo de seguridad

  • Se deben utilizar guantes, de preferencia aquellos que se extienden más allá de la muñeca
  • Cuando se trabaja con agua y un detergente suave, es posible utilizar guantes de goma caseros. Si utiliza un desinfectante, biocida o una solución de limpieza fuerte, se deben seleccionar guantes de goma natural, neopreno, nitrilo, poliuretano o PVC
  • No se debe tocar el moho o los artículos mohosos con las manos descubiertas
  • Usar gafas de protección. Se recomiendan gafas sin orificios de ventilación para evitar que el moho o las esporas entren en los ojos
  • Usar cubrebocas

La clave para eliminar el crecimiento de moho no sólo es deshacerte de él, sino eliminar la fuente de humedad adicional que causó la formación de moho por primera vez. Si el aislamiento del controlador del aire o cualquier otra parte del sistema de climatización está completamente mojado, se debe reemplazar para que el moho no siga creciendo. Del mismo modo, si el controlador del aire tiene una fuga de agua, tendrá que ser reparada o se deberá reemplazar el controlador si la fuga no se puede reparar de forma simple. Sin embargo, en general, las fuentes de exceso de humedad se pueden resolver sin tener que reemplazar una parte importante del sistema de aire acondicionado.