¿Cómo ser un buen jefe?

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Ser tu propio jefe o estar a cargo de un equipo de trabajo es una tarea que implica grandes responsabilidades. Saber manejarlo y otorgarle confianza a tus trabajadores no es sencillo; sin embargo, existen ciertas recomendaciones que podrán ayudarte a convertirte en un buen jefe

Sinaí Romo

Estar al mando de un grupo de trabajo, incluso de una empresa, obliga al jefe a poseer capacidades para dirigir a la compañía hacia el camino del éxito, pero ¿cómo se logra tener el mando sin sobrepasar los límites de respeto y mantener al personal contento y motivado con su trabajo?

En el libro Rol de jefe, la autora, Martha Alles, menciona que un jefe, cualquiera que sea su nivel, debe cumplir con su actividad principal -vender, comprar o cualquier otra-, junto con una serie de funciones adicionales, por lo cual es necesario que la relación cotidiana del jefe con sus colaboradores se base en una comunicación permanente que incluya el respeto y la retroalimentación acerca de cómo se realizan las tareas.

Por otra parte, el Centro de Liderazgo de la Universidad Externado de Colombia realizó un estudio en el que concluyó que las características principales de un líder son, en orden de importancia:

  • La integridad y capacidad para generar confianza en los demás
  • Las habilidades estratégicas
  • Buenas relaciones interpersonales
  • Destrezas directivas para tomar decisiones y trabajar en equipo

Además de poseer las habilidades de liderazgo, el jefe necesita contar con facilidad para hablar en público, poder delegar tareas correctamente y ser alguien con quien los trabajadores se sientan cómodos al recibir órdenes. Otra parte importante es el conocimiento acerca de su plantilla de trabajo, pues se requiere estar familiarizado con las tareas que realiza cada uno de los empleados, así sabrá si las actividades se están llevando a cabo correctamente, aunque no es necesario que conozca las tareas al ciento por ciento ni que supervise cada área todos los días.

Expertos en Recursos Humanos aseguran que si bien hay personas que ya poseen un don para saber cómo dirigir a un grupo de trabajo, esto no significa que cualquier otra persona no sea capaz de desarrollar las mismas capacidades. Simplemente será necesario que fortalezca las áreas en las que note mayor debilidad y aprenda a escuchar a sus trabajadores respecto de las necesidades que tienen. De esta manera, ambas partes se sentirán cómodas durante su desempeño laboral y se garantizará un mejor ambiente de trabajo.

Decálogo de un buen jefe

  1. Fijar objetivos claros y relevantes
  2. Elogiar el trabajo bien hecho
  3. Corregir sin humillar
  4. Saber escuchar
  5. Dejarse aconsejar
  6. Ayudar, estimular y, si es necesario, colaborar en el desarrollo del trabajo
  7. Mostrar cercanía y respeto en el trato personal
  8. No perder el sentido del humor
  9. Poner el ejemplo: trabajar con la misma calidad que se exige
  10. Controlar el seguimiento de los encargos

Fuente: Universidad de Navarra